Ella tuvo suerte y escapó de la muerte, pero nunca volvió a ser la misma. Más de diez años después, Simone sigue luchando contra el dolor, el trauma y el sentimiento de culpa por seguir viva.
Dedica gran parte de su tiempo a trabajar en sus cotizadas esculturas en una isla tranquila frente a la costa de Maine. Allí conoce a Reed Quartermaine, otro de los supervivientes de Rockpoint, hoy convertido en detective.
Cerca de ellos hay alguien que también sigue pensando en el tiroteo, y espera el momento para terminar lo que comenzó aquel día.
A veces no hay ningún lugar donde esconderse.

Uff me encantan los libros de Nora Roberts y mas si son de suspenso. Anotado en mi lista :)
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